Probablemente cuando eras un niño confuso pensarías que tu padre era como Zeus, capaz de arreglar cualquier embrollo al mismo tiempo que alardeaba de conocimientos de geopolítica, cine afgano y biología molecular. Pero la madurez consiste en aprender que tu padre no siempre tiene razón, y aún asi sabes que acudirás a él cuando te topes con la vida real en forma de Declaración de la Renta. Ya no será Zeus, sino una especie de Filoctetes animado, con señas de alopecia, unos kilos de más y camisetas de publicidad interminables. Un guía eterno, y aunque ya no sea padre del Olimpo ni tu Hércules, se lo perdonas. Zeus está sobrevalorado, con sus decenas de amantes, secuestros, relaciones no consentidas y horda de hijos ilegítimos.

Hoy es su día, y en Cameo queremos rendirles el homenaje que se merecen. Todo padre es un moderno Filoctetes, un guía más confiable que su configuración del GPS. ¿Que por qué nos ponemos a hablar de clásicos griegos? Porque el drama griego de nuestros días tiene nombre: las redes sociales. Tu padre en Facebook es un drama digno de Esquilo. Mas aún cuando emerge su faceta de crítico de cine. Tú albergabas buenas intenciones. Querías ver una película con él que no implicara héroes de acción ochenteros. Por eso, en Cameo os acercamos ocho películas que ver con tu padre, y además ya os ahorramos dramas anticipando cuál será su reacción en Facebook. Padres, va por vosotros.

BUSCANDO A ERIC

¿Por qué se la pusiste?: Porque creías que Ken Loach nunca fallaba, un narrador único, cuyo compromiso social sabe aunarse con una profunda mirada cinematográfica que radiografía cualquier problemática social. Porque resulta difícil no ver a tu padre reflejado en esos personajes no idealizados, que sienten y se dibujan a través de escenas cotidianas.

¿Qué descubriste de tu padre al verla?: Ken Loach sabe cómo removerte por dentro. Viste a un padre trabajador, devoto, a lo que algunos insisten llamar clase media deslomándose para que tú puedas tener la formación y vida que quieras y no con la que te tendrías que conformar.

Consejo de padre: Te dirá que es buena película, que sabe cómo reflejar la dureza de los hijos, los sentimientos que se dan por sentados aunque nunca broten de nuestras bocas. Y también se pondrá el transistor para escuchar el fútbol y lamentarse porque el niño aún no le ha jubilado porque no es un crack brasileño.

Grado de vergüenza ajena en Facebook: Soportable, al menos no ha comentado una foto tuya con alguna amiga o amigo introduciendo un emoticono canallita de los que guiñan el ojo. 

MARÍA Y LOS DEMÁS

¿Por qué se la pusiste?: Crees que el debut en la dirección de Nely Reguera es un film sincero sobre cómo muchas veces evitamos confrontar nuestras propias vidas volcándonos en las de los demás. O eso leíste en una crónica muy bonita del periódico. Reguera muestra a un padre con luces y sombras, y a ti te aburren las películas donde todo es perfecto e ideal cual anuncio de hipotecas. Quizá tú dudes siempre, aunque sepas que quieres a tu padre, como Bárbara Lennie.

 ¿Qué descubriste de tu padre al verla?: La paciencia que hay que tener y demostrar. El film de Reguera no condena a sus personajes, deja que crezcan delante de tus ojos y reaccionen ante situaciones que comprometen su futuro. Y tú haces lo mismo, tu padre tiene necesidades que quizá tú no puedas cubrir. Y tú tienes las tuyas. No hay que echarse en cara nada.

Consejo de padre: Él espera haber sido un padre que se merezca tu atención porque se desvivió por ti cuando en el colegio te miraban mal por ser distinta. Espera que encuentres tu camino en la vida, y no ser una carga. Y también cree que tienes los mismos ojos que Bárbara Lennie.

Grado de vergüenza ajena en Facebook: Leve, tu padre ha empezado a seguir a Bárbara Lennie. De momento no la cosifica. También ha aumentado el ritmo de fotos de running que comparte, y el grupo familiar de Whatsapp arde con fotogramas de la peli con frases motivadoras. El horror.

FUERZA MAYOR

¿Por qué se la pusiste?: Tu padre te ha descubierto el cine de Bresson, Godard, Renoir, Lubitsch y muchos otros. Te hizo leer El Ulises de Joyce y la obra de Sartre cuando con 15 años le dijiste que creías que no existía el amor después de romper con tu romance de verano. Que le descubras a Ruben Östlund es un ejercicio de amor. Quieres hacerle ver que se puede disfrutar de buen cine actual y no remontarse a tiempos donde ni respirabas.

¿Qué descubriste de tu padre al verla?: Todo lo que ha hecho tu padre por ti tiene un motivo. Quizá matarte de aburrimiento no sea una táctica sutil, errar es humano. Pero ha intentado formarte, generarte curiosidad por el mundo. Y enseñarte como Östlund que la masculinidad es un constructo social, que nadie debe imponerte su visión y que no hay conceptos inamovibles. Hay muchas formas de entender la familia. Ríete de todo como Östlund.

Consejo de padre: Aprovecha lo que has aprendido. Y si no te gusta algo dilo, no todos disfrutan con James Joyce. Ten curiosidad y disfruta del cine sea de quien sea. Östlund es un director en alza, asi que siempre puedes fardar de intelectual hablando de postmodernidad y racismo en el cine de un sueco con un sentido del humor peculiar.

Grado de vergüenza ajena en Facebook: Estás inmunizado. Tu padre lleva citándote en su muro en publicaciones que oscilan entre el éxtasis de Santa Teresa reinterpretado por un artista malasio con manatíes y obras de cine experimental igual de desconocidas que el origen del pelo de Trump. Sin olvidar las citas de Godard. Godard es Dios, Rohmer su pastor y tu padre considera a El cine según Hitchcock su particular Biblia

DE TAL PADRE TAL HIJO

¿Por qué se la pusiste?: Porque reducir la paternidad a un suceso biológico es algo bastante pasado de moda y Koreeda juega con ello en otro film que demuestra su infinita sensibilidad. Sabes que un director intimista, reposado, poco dado a excesos dramáticos y alardes visuales, pero últimamente tu padre decía que ya no se hacía cine como el de antes y necesitabas enseñarle a alguien que le recordara a su amado Ozu.

¿Qué descubriste de tu padre al verla?: Que nunca te habría cambiado, pasara lo que pasara. Decenas de bromas originales y nada manidas en Nochebuena donde dice no ser tu padre. Esa vez que fuisteis a ver El despertar de la Fuerza y se puso careta de Darth Vader mientras por el pasillo de butacas luminoso decía “Yo soy tu padre”. Él no te cambiará nunca, tú a días te lo planteas.

Consejo de padre: Comparte momentos. No importa el qué dirán. Koreeda crea un film que rebosa amor, culpabilidad y crítica a esta sociedad de consumo que hace recortemos en atención a los nuestros para gastarla en bagatelas.

Grado de vergüenza ajena en Facebook: Elevado, se ha vuelto a aficionar al cine japonés. Tan pronto lleva gafas y frunce el gesto como Takeshi Kitano, como se deja bigote y lleva la bata como el padre de Cuentos de Tokyo (Yasujiro Ozu, 1953) , y ahora le ha dado por beber sake viendo a Koreeda.

SPARROWS

¿Por qué se la pusiste?: No todos los padres son modelos de conducta, algunos desaparecen sin más, otros hacen de la ausencia un estilo de vida. Otros simplemente no saben responder al proceso de madurez, despertar sexual y paso a la vida adulta descrito por Rúnar Rúnarsson. Un film que se alzó con la Concha de Oro y todo un retrato de la represión sentimental, el aislamiento y la crisis existencial. Todos hemos leído a Sartre alguna vez.

¿Qué descubriste de tu padre al verla?: El silencio a veces grita elocuencia. Tu padre puede estar más o menos ausente, pero es una figura de referencia. No es perfecto, pero tú tampoco. No tiene respuesta para todas las preguntas que te asaltan al ver que tu vida vale nada y todo al mismo tiempo. Pero sabes que no hay nadie más con quien te gustaría compartir silencios cómplices.

Consejo de padre: Ve más cine islandés. Para ser un país tan pequeño tiene a narradores austeros como Rúnar Rúnarsson que elaboran dramas humanos a partir del aislamiento.

Grado de vergüenza ajena en Facebook: Ninguno, tu padre se ha ido a vivir a una remota cabaña de Islandia. No cree en medios tecnológicos, ha abrazado los predicados de Thoreau y vive alejado del mundanal ruido. Su Facebook es un álbum de fotos. Ha cumplido los 50, quizá es una señal. 

CANINO

¿Por qué se la pusiste?: Eres víctima de unos traumas horribles. Tu padre usando tu nuca como frontón de pelota vasca cuando de pequeño insistías en no hacer tus deberes. En la playa, una sombrilla de publicidad más grande que la Estación Espacial y tu padre vigilándote en el agua cual cachalote atento a amenazas. Quizá te has pasado poniendo una de las obras clave de Lanthimos, de crudeza y violencia tan asépticas como impactantes. Tu padre no es un personaje de Lanthimos. Tú tampoco, no arrastrarás los traumas que los hijos de Canino sufrirán de por vida.

¿Qué descubriste de tu padre al verla?: Tu padre quiere a su familia, pero no es un obseso del control que os encierra en casa mientras adoctrina con una visión hermética del mundo. Tras ver a Lanthimos y su peculiar film se ha convertido en un pacifista. Sus reglas de antaño de no volver más allá de la doce te parecen ahora tremendamente justas.

Consejo de padre: “Esto se hace así porque lo digo yo” Jamás una frase paterna te había dado tanto miedo hasta ver Canino. Ahora intentas no comprar yogures griegos no siendo que la obsesión de Lanthimos sea contagiosa.

Grado de vergüenza ajena en Facebook: Cero, le dejas que te coja el móvil y trastee con él. Es inofensivo, si fuera el padre de Canino tendrías un control estricto de redes sociales que ríete tú de ciertos países. 

MAGICAL GIRL

¿Por qué se la pusiste?: Porque a veces tu padre es un poco cuñado y estás cansado de escucharle decir eso de “el cine español ya no vale nada, solo va de Guerra Civil, sexo y son unos mantenidos”. Así llega Carlos Vermut con otra obra inclasificable a caballo entre el thriller más oscuro, el onirismo lynchniano y arrebatos del mejor Saura y tu padre queda un poco retratado mientras ve vídeos de Venga Monjas porque se ha quedado con ganas de más. Has convertido a tu padre en un seguidor del nuevo absurdo español.

¿Qué descubriste de tu padre al verla?: Ya sabías que estaría dispuesto a todo por ti. No sabemos si lo que querrás es un vestido de tu manga favorito, pero sea lo que sea él se dejará el lomo para conseguírtelo. Si tiene que inmiscuirse en atracos, relaciones abusivas, confabulaciones oníricomasónicas o lo que sea él lo hará. Y pedirá que Carlos Vemut lo grabe, aunque en los juzgados ya han visto cosas más raras que una película del director madrileño. 

Consejo de padre: “Hijo, déjame el mando de la te- (eructo digno de Godzilla)” Tu padre no es poeta, precisamente. Pero es un genio de lo castizo y te ha enseñado más con su hastío y cansancio que con consejos propios de film de sobremesa. Eso sí, después de ver Magical Girl no infravalorarás lo que un padre puede llegar a hacer después de un mal día.

Grado de vergüenza ajena en Facebook: Preocupante. Se dejó su Facebook abierto y has visto que sigue a crípticos clubs sacados de Eyes Wide Shut (Stanley Kubrick, 1999), que juega a videojuegos de atracos y que mantiene conversaciones con una misteriosa mujer de cicatriz extrañamente seductora. 

TONI ERDMANN

¿Por qué se la pusiste?: Porque a veces tu padre es un humorista y bromista a la altura de Winfried, o sus múltiples alter ego con los que castiga a su hija Ines. Toni Erdmann es una pieza de orfebrería del humor más negro capaz de sostenerse durante sus casi tres horas de duración. Y tu padre tiene el mismo repertorio de personajes que Winfried. Cuando eras pequeña podía adoptar la forma de mil monstruos, a veces te regalaba a Chiquito, otras él mismo era el personaje cuando se pensaba que estaba en un programa de Bricomanía y hoy en día subsiste como humorista de postín cuando se acerca a una barra de bar y habla de política. Parece querer ser como Winfried, haciendo de la parodia y el humor negro la mejor forma de reírse de todo y todos, y de acercarte a tu hija al mismo tiempo.

¿Qué descubriste de tu padre al verla?: Tiene más registros que Daniel Day-Lewis. En cenas de empresa tira de chistes que harían implosionar Twitter en un mar de bilis. En reuniones familiares cuenta batallitas e historias de canallita ochentero con un gin-tonic en el que “lo importante es la tónica porque yo sé d esto”. De pequeña le recuerdas cantando canciones de una época que a ti te parecía babilónica mientras le decías a tus amigas que ese no era tu padre, que antes te montabas en Fújur y salías a lomos de ese dragón blanco mientras él improvisa un riff de Supertramp con las manos o intentaba pronunciar Wish you were here.

Consejo de padre: “No hay que tomarse nada en serio, con cincuenta te das cuenta de que hay que pasar de todo” Winfried en Toni Erdmann no sabemos si sufre una crisis de madurez, si es un genio del humor que pretende reflejar el absurdo vital de su hija o si simplemente es un personaje de cine de esos que nos acompañarán durante años. Sí afirmamos que si tu padre al verla empieza a tirar de atrezzo será mejor que busques un búnker, no tenía una crisis así desde que descubrió que por Whatsapp podía mandarte gifs de caídas graciosas.

Grado de vergüenza ajena en Facebook: Camuflado. Se ha abierto una cuenta alternativa con el nombre de su alter ego. Todo correcto. Ha contratado a una actriz para que haga de ti. Ya no tendrás que recordar su cumpleaños.