¿Harto de las tradiciones navideñas? Te proponemos “soluciones drásticas”

Sin apenas darnos cuenta, está llegando Navidad. Un año más del anuncio de la lotería, de opíparas comilonas, incómodas discusiones sobre política y, cómo no, de dichosos villancicos. Han llegado los reencuentros, el momento de criticar al cuñado de turno, o de dejarte medio sueldo en un modelito que no volverás a usar.

Pero, sobre todo, son esos días en los que conseguir que tus invitados abandonen el preciado sofá de tu casa puede convertirse en “misión imposible”. Por mucho que lo intentes, parece que en tu hogar se sienten a gusto y su presencia se te antoja demasiado permanente. Si tus indirectas no sirven para que se den por aludidos, en Cameo ¡te podemos ayudar!

Aquí encontrarás una serie de originales y excepcionales películas que, sin duda, les darán ganas de levantarse del sofá.

Empezamos con El perfecto anfitrión: 90 minutos del humor más negro de Nick Tomnay. Basada en un corto del mismo autor, descubrimos la alocada noche de John Taylor, atracador de banco a la fuga, que se cuela en una fiesta en casa de Warnick Wilson, asistiendo a una particular cena de gala.

Cuando pasen las horas y el vino fluya sin parar, ambos terminarán descubriendo que las apariencias engañan. Créenos, con esta película tus invitados esperarán no acabar como los de la fiesta del “perfecto anfitrión”.

Si con la anterior película crees que no conseguirás echarles, quizá tengas éxito con una de vampiros. Te recomendamos la cinta neozelandesa Lo que hacemos en las sombras. Fue dirigida en 2014 por Taika Waititi (Thor: Ragnarok) y Jemaine Clement y, bajo una óptica desternillante, nos cuenta las peripecias de Viago, Deacon y Vladislav, tres vampiros que comparten piso y luchan por adaptarse a la sociedad moderna. Llevan una vida normal salvo porque son inmortales y solo pueden alimentarse con sangre humana. Cuando Petyr, su compañero del sótano, convierta a Nick en vampiro, ellos tendrán que mostrarle las virtudes de la vida eterna. Aunque para eterno, lo largo que se te hace el tiempo que pasan los suegros en tu casa mientras planeas excusas para echarles.

Continuamos las risas nerviosas con los zombis cubanos de Juan de los muertos, una comedia tan tronchante como sangrienta. Un ejército de muertos vivientes ávidos de carne humana pasea por las calles de la Habana. Poco a poco se va extendiendo el rumor de que disidentes pagados por los Estados Unidos son los culpables de esta situación. El pánico invade a la población y en medio del drama aparece Juan, quien ha descubierto que puede matar a los zombis destruyendo su cerebro y, con el eslogan “matamos a sus seres queridos” se ofrece a la gente pare eliminar por un módico precio a sus familiares infectados. Obviamente, no deseas ese final para tus familiares, pero… ¿necesitarás a Juan para deshacerte de ellos?

Si prefieres pasar a métodos más drásticos, puedes usar el “sutil” terror de Turistas. Calificada como “una de las películas más divertidas y sorprendentes del cine británico”, es una road movie protagonizada por una pareja que irá dejando cadáveres tras de sí en sus alocadas vacaciones. ¿Quieres saber cómo termina? La tienes en Cameo.

Y si te apasiona el mal rollito familiar, apuesta por Canino, una de las primeras películas (2009) del griego Yorgos Lanthimos (Langosta), ahora en cartelera con El sacrificio de un ciervo sagrado. La trama se centra en un matrimonio con tres hijos que viven en una casa rodeada de un alto muro en las afueras de su ciudad. Los chicos no han salido nunca de casa y han recibido una educación sin ningún tipo de influencia del exterior. La única persona con permiso para entrar en la casa y romper su férreo aislamiento es Christina. El regalo que le hace una de las hijas tendrá importantes y dramáticas consecuencias. Ten por seguro que esta película no les dejará para nada indiferentes.

Para terminar, si lo que te va es la ciencia ficción, te ofrecemos una “marcianada” dirigida por Joe Cornish. Attack the block se ambienta en pleno Londres, donde unos jóvenes deben enfrentarse a una invasión alienígena. De la noche a la mañana, un bloque de pisos se convierte en una fortaleza sitiada y un grupo de adolescentes de la calle en héroes. La lucha entre el guetto y el espacio exterior ha comenzado…

Recuerda: aunque a veces tu suegra pueda parecer una alienígena, debes saber que los aliens NO existen.

Todas ellas son películas que, aunque al final no logren resolver esas pequeñas incomodidades navideñas, seguro que consiguen hacerte pasar buenos momentos, ya sea en familia o en la (finalmente alcanzada) soledad de tu hogar. Ya sabes, si es con cine, se pasa mejor.