El Festival de Cannes vuelve a copar las portadas de todas las publicaciones de cine, a inundar tu timeline cuando eminentes críticos y aspirantes a críticos desgranan las últimas nominadas provenientes de países que te costaría encontrar en un mapa. Del 14 de mayo al 25 del mismo la pequeña ciudad francesa se engalana para recibir a cineastas y gente del cine que sueñan con graduarse en la supuesta Meca del cine mundial. Alain Delon recogerá una Palma Honorífica por toda su trayectoria, no sabemos si acudirá en gabardina o si seguirá haciendo gala del silencio como mayor recurso dramatúrgico, pero probablemente se encontrará con Jim Jarmusch abriendo el festival con su último film: una obra que mezcla zombies con Bill Murray para deleite de todos los afortunados que deambulen por la Cannoise. Lars von Trier no estará presente, pero como persona non grata que fue en el Festival en Cameo le tenemos por muy grato con el estreno de La casa de Jack, para que te quites el regusto amargo de no poder ver al cineasta danés provocando estampidas en las salas del festival.

En Cameo quizá no podamos ofrecerte una cobertura en tiempo real, pero sí podemos conseguir algo incluso más valioso. Sabemos que hay mucha clase de cinéfilo más allá del habitual de Cannes que conoce al dedillo el panorama actual del cine en Ruanda. Sabemos que cuando hayas reparado en la lista de nominados a la Palma de Oro habrá alguno que no te suene, o que te suene pero que hasta ahora no has tenido tiempo para comprender por qué se merece una Palma de Oro. Por eso te proponemos la Sección Oficial de Cameo, con las obras previas de cineastas que optan a llevarse la palma en el festival, para que cuando su nombre sea pronunciado tú también puedas ser de esa clase de cinéfilo que presume en Twitter de conocer al dedillo los pormenores de la puesta en escena del ganador.

No están todos, pero sí 9 grandes cineastas que antes de pasar por Cannes pasean por Cameo. Quizá algunos de los que no están acabarán llegando a nuestra Sección Oficial, porque pugnan por ser los nuevos grandes nombres. De momento, identifica qué clase de cinéfilo eres con nuestra clasificación infalible y adéntrate en nuestra Sección Oficial para que Cannes no te pille desprevenido. A falta de glamour qué mejor opción que tu sofá, tu televisor y un rato con cineastas que no necesitan alardear en redes sociales.

 

1.   Cinéfilo RayBan

 

Noche en la tierraJim Jarmusch

Wynona Rider y Jim Jarmusch. ¿No es suficiente?, pues con esta historia de episodios Jarmusch se pasea por Los Angeles, Nueva York, París, Roma y Helsinki en taxi. En definitiva, la película que emocionó al sector del taxi y con la que Jarmusch parece no querer saber nada de las VTC. Porque solo Roberto Benigni podría ser taxista y además llevar de cliente a un sacerdote que se encuentra pasando un mal trago mientras Benigni le habla de los encantos de la novia de su hermano y se confiesa. Si sigue sin parecer suficiente, imagina a Jarmusch imitando la comedia negra gélida de Kaurismaki con Matti Pellonpää, uno de sus actores fetiche. Un compendio de relatos que transcurren en distintos taxis y ofrecen una imperdible aproximación al carácter de cinco ciudades y una oda a los diálogos inteligentes. Ahora estrena en Cannes The Dead Don´t Die y parece que recupera la senda de la comedia negra, pero Noche en la tierra sigue siendo un culmen de la comedia de situación.

Todo sobre mi madrePedro Almodóvar

Almodóvar vuelve a Cannes tras el éxito cosechado con Dolor y Gloria. El cineasta manchego se ha abierto en canal y en su último largometraje ha sabido concentrar todas las virtudes de su obra — el manejo de los códigos del melodrama, la construcción de personajes y la construcción de una cierta imagen del pasado — para ofrecer un compendio todo lo que ha determinado su estilo. Previamente ya triunfó en Cannes alzándose con el Premio a Mejor Director con Todo sobre mi madre. Un relato en el que Manuela, tras la pérdida de su hijo, acudía a Barcelona a buscar al padre. Una historia un poco límite, en la que Cecilia Roth merodeaba por lugares que admitían toda clase de colores y en la que Almodóvar sabía como nadie ser funambulista entre el intimismo emocional y el melodrama clásico.

The Neon Demon - Nicolas Widing Refn

Widing Refn es otro de esos directores tan cinéfilos que tan pronto mira al giallo de Argento como se sumerge en el cine de Fassbinder o intenta emular los registros del cine japonés de la pink violence. Además de tener una página web que recupera cine olvidado, de vez en cuando se anima a seguir deleitando con obras que cuentan con tantos adoradores como detractores. En este caso con una propuesta límite en la que Jesse, una modelo de cándida y fingida inocencia, llega a Los Ángeles para ser modelo. Pronto se topará con una rivalidad extrema, y es que el backstage de la Pasarela Cibeles debe ser un poco como las primarias de un partido político. Refn emula el giallo y lo actualiza con todavía mas iluminación extrema, luces de neón y violencia que desfila en cuartos de baño. Solo falta que de las heridas salga glitter y un poco más de purpurina en las composiciones renancentistas con las que Refn demuestra que lo suyo es exhibirse. Este reflejo del mundo de la moda desfiló por Cannes y ya ostenta la categoría de film de culto, con lo cual a Refn le faltaba solo adentrarse en el mundo de las series para ofrecer un espectáculo que nuevamente le genere tantos amantes como detractores.

2.   Cinéfilo Croissant

Dos días, una noche – Hermanos Dardenne

Los Dardenne vuelven. Siempre vuelven. Con dramas sociales que te hacen cuestionar el mundo en el que vivimos. Marion Cotillard interpretaba a Sara, una trabajadora con una situación límite: convencer a sus compañeros de trabajo a que renuncien a una paga extra para que ella pueda seguir en nómina. Sin grandes alardes, con una cámara al hombro, una exploración del rostro y un uso inteligente del montaje y la linealidad narrativa, los Dardenne dibujaban el mejor panorama de las peores reformas laborales. Con un marido acompañándola y una familia detrás, la vida de Sandra depende de la solidaridad, porque eso de que el patrón ayude o el empresario patriota piense en algo más que en aumentos fiscales no se estila tampoco en el mundo de los Dardenne. Cronistas sociales, con Le jeune Ahmed regresan para narrar la historia de un joven de 13 años dividido entre las exigencias de su imán y las tentaciones de la vida real.

Los fantasmas de Israel – Arnaud Desplechin

Desplechin regresa, pero hace un par de años el director francés ofreció una curiosa reflexión metacinematográfica disfrazándose de Truffaut y ahondando en la vida de Ismael, director de cine que ve cómo el regreso de su viejo amor Carlotta hará tambalear su estabilidad emocional. Desplechin ofrece varias películas en una, oscilando entre la narración de las penurias emocionales de un cineasta, el thriller, ciertos toques de drama y una cantidad de giros de guion con los que se juega al despiste para narrar un puzle de vidas cruzadas.

Mommy  – Xavier Dolan

¿Cuántos enfant terrible tiene y ha tenido el cine? Demasiados, pero es que en el caso de Dolan la etiqueta es ideal. Un millennial que lleva dirigiendo cine y retratando la psicosis familiar antes de que tú estuvieras graduado. Diane es una madre coraje y Steve un hijo con ADHD. Ambos están condenados a pelearse, quererse, pelearse y reencontrarse en un ciclo sin fin en un Canadá ficticio que busca que los padres ingresen en centros a los hijos problemáticos. Llevar Hermano Mayor al extremo, pero de ahí Dolan saca una distopia en clave de drama familiar con una playlist que e hará recordar los buenos tiempos, cuando en tu discman sonaba Dragostea din tei

3.   Cinéfilo Millennial

Amour fou - Jessica Hausner

Heinrich von Kleist quiere saber lo que significa suicidarse por amor. Por ese motivo este joven poeta romántico que aspira escribir bios de Tinder para hombres más decididos que él decide pedirle a su prima un suicidio conjunto. Hay que entender que en el Berlín de la época a falta de challenges en Instagram buenos eran suicidios románticos. Marie, la prima, se niega, porque claro, las locuras románticas son cosa del amor cortés medieval y ella es una mujer moderna del Romanticismo. Por ese motivo Heinrich conoce a Henriette, aquejada de una grave enfermedad y dispuesta a acometer el suicidio conjunto. Entre ser ama de casa de un hombre que lleva enaguas y suicidarse con vistas bucólicas que parecen pintadas por Caspar von Friedrich, la duda ofende.

Verano en BrooklynIra Sachs

Ira Sachs retrataba la amistad de dos chicos. Tan simple como suena, el relato de Sachs terminaba erigiéndose en un film que desgranaba la diferencia de clase a través del conflicto entre las familias de los respectivos chicos por el alquiler de un local. Crisis de mediana edad, problemas del primer mundo, gentrificación y coming of age, en los diálogos de Verano en Brooklyn se filtra la problemática de generaciones y clases enfrentadas. Con Frankie Sachs regresa con un reparto encabezado por Isabelle Huppert y reflejando de nuevo el choque intergeneracional tomando como telón de fondo unas vacaciones en Sintra.

 

Doña Clara - Kleber Mendonça Filho

Mendonça Filho es uno de los grandes cineastas brasileños del momento. Eso parece haber molestado a Bolsonaro, o quizá nada tenga que ver con el hecho de que la Secretaria Audiovisual exija a al director la devolución de 2.2 millones de reales brasileños en concepto de ayuda por la realización de Sonidos de barrio. Conflictos aparte, el brasileño regresa a Cannes y ya pasó por allí con Doña Clara, film centrado en la vida de una antigua crítica musical que emprende una lucha contra una promotora inmobiliario que desea especular tras comprar el bloque de apartamentos en el que vive. La mujer emprende una lucha en un film que bien podría haberse ambientado en la España de los fondos buitre, la especulación y los apartamentos turísticos.

4.   Cinéfilo de Filmoteca

MimosasOliver Laxe

Una caravana rumbo a Sijilmasa. Un anciano cuyo último deseo es ser enterrado alrededor de sus allegados. El anciano muere, las montañas del Atlas parecen más altas que nunca. Ahmed y Said se ofrecen a completar el viaje, pero la esposa del fallecido se muestra recelosa. Shakib es elegido para viajar a las montañas. Oliver Laxe emprende un viaje fílmico que despoja al hombre del centro de plano y lo somete a la fuerza de una naturaleza que determina el destino de hombres honrados, buscavidas y olvidados en un viaje sin retorno que desvela los vestigios de viejas costumbres. Premio de la Semana de la Crítica en Cannes, Laxe regresa al festival con O que arde, film en el que el cineasta gallego regresa a sus raíces para reflexionar sobre el origen de sus memorias, y por ende, de sus imágenes.


La muerte de Luis XIV – Albert Serra

Rossellini ya sacudiría los cimientos del cine histórico con La toma de poder Luis XIV, film realizado para televisión que contó con una audiencia de mas de 20 millones de espectadores. En dicho film el cineasta italiano retrataba cómo el histórico monarca francés aglutinaba poder hasta convertir el mero acto de la cena en un protocolo con el que Rossellini grabó una secuencia que definía los parámetros del cine espectáculo. Construir la imagen del poder, alejarse del efectismo o el didactismo, y ahondar en la identidad del monarca ante la corte y en la intimidad. Albert Serra no refleja los días gloriosos de Luis XIV, sino que en su lugar retrata los últimos días del Rey Sol, afectado por la gangrena y postrado en la cama. Jean-Pierre Léaud da vida al monarca que languidece en Versalles mientras la corte solo alcanza a pasarle el orinal y esperar el desenlace. Serra plantea así un posible cierre y continuación espiritual a la obra de Rossellini recuperando la vindicación de una puesta en escena que construya la imagen del poder, esta vez en plena decadencia.

 

Y tú, ¿cuál sería tu Sección Oficial ideal para Cannes? Quedan muchos ilustres galardonados en Cannes por Cameo, desde Haneke a Lanthimos. Pero es momento de que diseñes tu propia selección.