Para ti el Día del Libro es celebrar las sensaciones que te vienen a la mente cuando terminas de leer uno de esos libros que sabes que se grabarán en tu sesera. Pasar la última página, cerrar el libro, acariciar su lomo — o borde metálico si eres de ebook — y llevarlo a tu pecho mientras pierdes tu mirada imaginando que aún estás allí, pensando si esa última frase ha sido capaz de condensar el periplo que has experimentado durante la lectura. Lo mismo te sucederá con una película, esa sensación catártica al ver los créditos pasar, sobrecogido, intentando romper el hechizo que te ha mantenido fascinado frente a una serie de atisbos de belleza deambulantes. En Cameo conocemos ese sentimiento, indescriptible, quizá te falte la palabra exacta, pero hay algo en común entre cine y literatura: los héroes o heroínas, cómicos o trágicos, con los cuales te embarcas en universales viajes de ficción.

Joseph Campbell, célebre mitólogo y antropólogo, dio un nombre a estos viajes: el periplo del héroe. Una serie de 12 etapas que estos héroes de ficción deben cruzar, presentes en narraciones y mitos de toda nuestra historia, y que hoy día escritores y guionistas emulan en sus obras. Un relato universal con miles de variaciones. Campbell dio nombre a las aventuras que vives con tus héroes o heroínas de ficción. En Cameo, con motivo del Día del Libro, te proponemos un pequeño viaje para que te adentres en los mundos de los héroes que pueblan nuestras filas, héroes cinéfilos con alma literaria, y así celebrar nuestro amor por el cine y las letras consiguiendo que, como David Bowie, seas un héroe al menos por un día.

1.   Mundo Ordinario

Donde nuestra heroína aún no ha sido llamada a la aventura

La película: Confessions (2010), de Tetsuya Nakashima.

El libro: Obra de Kanae Minato

La palabra que te falta: Amaoto, en japonés, ruido de las gotas al caer. Como el ruido de las lágrimas de Yuko, nuestra heroína, una madre que perdió a su hija y emprende su peculiar venganza.

La heroína: Yuko Moriguchi, maestra de primaria, finge no ser llamada a la aventura y permanece en su mundo ordinario, maquinando su venganza contra aquellos que mataron a su hija. Sientes su dolor, te duele su venganza, pero amas la cámara lenta y la música de Radiohead con la que Nakashima ilustra este descenso de Yuko hacia la redención a través de la violencia.

2.   Llamada a la aventura

Donde nuestro héroe siente la necesidad de ir a la aventura

La película: Pa Negre (2010), de Agustí Villaronga.

El libro: Pa Negre, de Emili Teixidor.

La palabra que te falta: Seny, del catalán, sentido común, el que Andreu intenta imponer en un mundo de locos. Pequeño héroe del film con el que empatizarás en su búsqueda de justicia y caza al culpable en una Guerra Civil donde los perdedores estaban obligados a comer raíces para no formar parte de ellas.

El héroe: Andreu, un niño en busca de una justicia inexistente. Villaronga te sumerge en un viaje donde la mirada de la infancia se topa con el mundo adulto. Candidez, aprendizaje, endurecimiento y finalmente resignación. El viaje de Andreu te conmoverá a medida que su mirada te congele el espíritu. Entre medias, un relato con atisbos de Victor Erice y El tambor de hojalata.

3.   Rechazo de la llamada

Donde nuestra heroína cree no estar lista para la aventura

La película: Elle (2016), de Paul Verhoeven.

El libro: Oh… de Philippe Djian.

La palabra que te falta: Nombrilisme, del francés, hace referencia al egoísmo, pudiendo referirse a todo un colectivo. El egoísmo de instituciones como la familia, el trabajo o la sociedad que conducen a la heroína interpretada por Isabelle Huppert a fingir valentía y aplomo tras una violación y asalto, o a esconder aspectos de su sexualidad por miedo al qué dirán.

La heroína: Michèle, en una obra donde Verhoeven juega a ser Polanski. La venganza como catalizador de la represión, y la mirada de un autor único que usa la violencia como medio expresivo para mostrar el placer, la culpa o la moral más retorcida.

4.   Encuentro con el mentor

Donde nuestro héroe conoce a un guía que hace ser fuerte

La película: En la casa (2012), de François Ozon.

El libro: En la casa, de Juan Mayorga.

La palabra que te falta: Avoir le cafard, otra palabra francesa para indicar que alguien está deprimido. En este caso Germain, profesor y escritor frustrado que hará de mentor de Claude, el único de sus alumnos capaz de redactar algo serio más allá de 144 caracteres.

El héroe: Claude con Germain con mentor, aunque no sabemos hasta qué punto Claude juega con Germain. Ozon vuelve a entregar un portento cinematográfico sustenado en un crudo reflejo del narcisismo, la frustración y la vorágine del proceso creativo.

5.   Cruce del umbral

Donde nuestro héroe se lanza a la aventura y deja su mundo diario

La película: La bestia humana (1938), de Jean Renoir.

El libro: Obra con el mismo nombre de Émile Zola.

La palabra que te falta: Zugzwang, palabra alemana que describe la situación de ser forzado a hacer algo. El personaje de Lantier sólo podía haberlo escrito Zola. Un ferroviario violento, marcado por la herencia biológica y que Renoir obliga en su film a enamorarse de una de esas femme fatales que le llevan a decisiones tales como plantearse el asesinato de su marido. Un héroe caído en desgracia.

El héroe: O el antihéroe de Renoir o Zola, un personaje extraído del Realismo literario. Jean Gabin sabía crear personajes como pocos, y en este caso su descripción de un ferroviario violento, misógino y abocado a la perdición trazan las coordenadas de una de esas películas clásicas que Fritz Lang admiraba y que tú te ves en una tarde de lluvia agradeciendo que no es otro de esos films de sobremesa que actúan como antiácido.

6.   Pruebas, aliados y enemigos

Donde el héroe supera pruebas, encuentra amigos y desafía a sus rivales

La película: El secreto de sus ojos (2009), de Juan José Campanella.

El libro: Obra con el mismo nombre de Eduardo Sacheri.

La palabra que te falta: Palabras quizá no te falten, pero sí el aliento con el periplo de ese héroe con acento argentino y la mirada de Darín llamado Benjamín Expósito que tan pronto investiga un crimen como se asoma hacia el pasado en busca de un antiguo amor.

El héroe: Héroes, y es que Campanella ofrece un clásico instantáneo en el que todo funciona. Desde su elenco, pasando por una historia centrada en el crimen, la dictadura y el amor, conjugando sabiamente todos esos temas que hacen que te fundas con el sofá hasta que los títulos de crédito te recuerdan que Darín no está contigo en el salón.

7.   Acercamiento a la cueva interior

Donde la heroína se prepara para el mayor de los desafíos

La película: 45 años (2015), de Andrew Haigh.

El libro: Un relato de David Constantine.

La palabra que te falta: Nudiustertian, extraña palabra inglesa para referirse a antes de ayer. Kate, casada con su marido desde hace 45 años, ve cómo un fantasma del pasado vuelve para marcar una relación la misma semana de su aniversario. La heroína desearía que fuera antes de ayer para no haber escuchado jamás la noticia que afecta a su marido: el descubrimiento del cuerpo de un viejo amor.

La heroína: Kate Mercer, una Charlotte Rampling descomunal en un papel en el que enseñar cómo se resquebrajan los cimientos de una relación sentimental de más de 40 años través de una mirada sí es un logro digno de Hércules. Su viaje del héroe dura una semana, la que falta para la celebración de su aniversario, y su desafío será intentar reconciliar su amor por su marido con la presencia de un amor hasta entonces dormido.

8.   La odisea

Donde la heroína ve más lejos que nunca su deseo

La película: Phoenix (2014), de Christian Petzold.

El libro: Obra del mismo nombre de Hubert Monteilhet.

La palabra que te falta: Shoah, del hebreo catástrofe. Una catástrofe como el holocausto judío. Nelly Nenz es una heroína y superviviente de un campo de concentración, cuyo rostro debe ser reconstruido, y pese a ello ese desafío no constituye la odisea que supone volver a ser alguien en medio de una sociedad que ni quiere ni puede reconocerla.

La heroína: Nelly debe atravesar una cirugía de reconstrucción facial. Tras ello su odisea será reencontrarse con su marido y ver cómo este no la reconoce como su esposa. Extraña familiaridad es la que siente hacia ella quien fuera su marido, y Nelly se sumirá en el punto más hondo de su viaje del héroe cuando se haga pasar por si misma para ver si su marido le ha sido fiel. Petzold y Farocki no se rinden a lo que podría haber sido una historia más sobre los horrores del nazismo, y te ofrecen una obra tan retorcida como dolorosamente tierna.


 9.   Recompensa

Donde el héroe, tras enfrentar a la muerte, obtiene su premio

La película: Colossal (2016), de Nacho Vigalondo.

El libro: Idea original de Vigalondo, que además es guionista polifacético.

La palabra que te falta: Godzilla, bueno, no se trata de otro film más sobre el famoso monstruo japonés, sino una especie de revisión particular de este clásico para abordar a través del exceso y la fantasía los conflictos más humanos de Gloria, sin trabajo y sin novio e intentando reconstruir su vida mientras intenta no armarla mucho mimetizándose con un monstruo gigante.

La heroína: ¿Conseguirá Gloria manejar a su monstruo y encauzar el rumbo de su vida? No te vas a llevar ningún spoiler, bastante interesante es la premisa del film donde una mujer con afición al alcohol, desempleada y perdida intenta además no causar destrozos.

10.    Camino a casa

Donde el héroe regresa a casa con la recompensa

La película: El sacrificio de un ciervo sagrado (2017), de Yorgos Lanthimos.

El libro: Algo de mitología griega, un poco de Kafka y la sátira negra y cruel de Lanthimos.

La palabra que te falta: Hecatombe, palabra de origen griego. Eso es lo que suele provocar Lanthimos con cada una de sus películas. Padres que torturan a sus hijos, historias donde se obliga a encontrar el amor so pena de muerte o en este caso una historia retorcida donde un matrimonio y sus hijos se ven sometidos a una lenta y agónica tortura. Y mientras tanto Colin Farell se pasea asustado de trabajar con Lanthimos y Nicole Kidman no se sorprende ya de nada, desde Eyes Wide Shut (Stanley Kubrick, 1999) no se sentía en medio de una trama tan retorcidamente alegórica como satírica.

El héroe:  Steven intentando salvar a su familia, sus habilidades como cirujano para diseccionar cuerpos no le sirven para diseccionar sus propios sentimientos o comprender qué le pasa en la cabeza a ciertas personas. Su regreso a casa le trae más sorpresas que recompensas, y Martin, ese adolescente huérfano un poco obseso con él, hará que te plantees si quieres que Lanthimos siga diseccionando los lados más perversos de nuestra humanidad.

11.    Resurrección

Donde el héroe tiene su último cara a cara con la Muerte

La película: La gran belleza (2013), de Paolo Sorrentino.

El libro: Sorrentino no toma como base ningún libro, pero muestra a Roma como un libro abierto, como un museo vivo de experiencias humanas.

La palabra que te falta: Uffa, que en italiano significa algo así como aburrimiento. Nuestro héroe es otro artista incomprendido sumido en el pozo de sus recuerdos, un Matroianni de Fellini, solo que la dupla de Servilo y Sorrentino es igual de estimulante. Jep Gambardella es un héroe que se aburre y busca nadar en los recuerdos de su juventud, para toparse solo con el vórtice de su propia mundanidad.

El héroe:  Jep Gambardella. Artista, fiestero, bebedor, representación de esos héroes en constante descomposición debido al rastro dejado por las musas que una vez le sonrieron. Un individuo que deberá intentar reconciliarse con su pasado, hallar un sentido a conceptos tales como la fe, el sentido de la vida, la creación mientras se toma un dry Martini y habla con una mujer pantera. La Roma de Sorrentino.

12.   Regreso con elixir

El héroe regresa a casa con algo que cambiará su mundo

La película: La venus de las pieles (2013), de Roman Polanski.

El libro: Una obra de teatro de David Ives con el mismo nombre.

La palabra que te falta: Kara, y no, no es ninguna falta de ortografía. Significa castigo en polaco, y ni más ni menos eso es lo que sufre el héroe del film, Thomas, mientras realiza un casting para una obra de teatro y aparece Vanda, ¿una mujer, la encarnación de la sensualidad o ambas cosas?. Castigo o bendición para Thomas, según se mire.

El héroe:  Thomas, uno de esos héroes patéticos de corte polaco en una película donde Polanski vuelve a demostrar que lo de combinar géneros y temas no es un impedimento. Metaficción, sensualidad, deseo, algo de sadomasoquismo y dominación, reflexiones sobre los límites de la creación… El mejor Polanski vuelve para mostrar a toda a una Venus en acción.