La 90º gala de entrega de los Premios Oscar celebrada ayer en el teatro Kodak de Los Angeles parece que se atrevió a abrir un poco las puertas del armario de la Academia y ventilar el olor a alcanfor que impregnaba sus paredes. No se malinterprete, el olor a alcanfor tiene un buqué hasta agradable, quizá te retrotraiga a los tiempos donde tus abuelos te embalsamaban con mantas que cantaban la Tarara en esos días donde te quedabas a dormir con ellos. Pero es necesario ventilar, y la Academia parece que estuvo por la labor. De forma tímida eso sí, con Kimmel cumpliendo el expediente con chistes más rígidos que la sonrisa de Warren Beatty, pero es un progreso.

Esta crónica de los Oscar no versa sobre églogas dedicadas a las ganadoras. Para eso ya se encargará la mercadotécnica, y otros tantos reportajes. Todo el mundo recuerda la estatuilla, pero pocos recordarán a aquellas obras y a aquellas personas nominadas que no se llevaron al calvo dorado por excelencia. Todos recordarán, y con razón, las palabras de Frances McDormand, tan necesarias como dolorosas para aquellos hombres que escribimos sobre cine. Dolorosas y catárticas, en las que uno(s) debemos entonar el mea culpa y enmendar actitudes. Frances McDormand es una actriz con mayúsculas, y no la musa de los hermanos Coen. Alguien cuyo trabajo incluye a Robert Altman, los Coen, Alan Taylor, Gus Van Sant, Cameron Crowe, Sorrentino, Ken Loach, Raimi, y que en Olive Kitteridge (Lisa Chodolokenko, 2014) dejaba una actuación para el recuerdo, se merece un apelativo mejor que ser alguien de o una “buena secundaria”.

Hecho este apunte, desde Cameo hemos estimado oportuno rendir homenaje a las no-ganadoras. Porque McDormand no siempre ganó, porque Roger Deakins acumulaba más de diez nominaciones, y porque Greta Gerwig, Jordan Peele y otros tantos se merecen figurar en alguna lista más. Os traemos a siete películas y nominados sin premio — perdedoras no les rinde justicia — para que no caigan en el olvido, ya que tenemos muy claro que algún día coparán los artículos que hoy ensalzan a Frances McDormand, Guillermo del Toro y el resto de agraciados en unos Oscar libres de alcanfor. 

1. WILLEM DAFOE

Categoría: Mejor Actor de Reparto

Película: The Florida Project (Sean Baker, 2017).

¿Por qué es nuestro ganador?: Porque amamos esa sonrisa de Willem Dafoe. Es más versátil que un meme de Donald Trump. Tan pronto vale para darnos miedo como Drácula como para hacernos dudar de Spiderman con su Duende Verde o hacernos entender lo que es una experiencia religiosa, la de Cristo, no la de Enrique Iglesias.

En Cameo le premiamos por: Porque Sean Baker se merece mucho tras regalarnos The Florida Project. Porque se confirma, junto a David Lowery y su Ghost Story (2017) como figura clave del indie norteamericano. Tangerine ya fue un film incómodo para ciertos sectores por su retrato certero y sin adornos de la prostitución y la situación de las personas tránsgenero. Y The Florida Project vuelve a herir conciencias en un relato sobre la crisis y los marginados donde la inocencia infantil nos aguanta la mirada y nos reta a ver la realidad con otros ojos. Niños huyendo de un mundo de adultos.

Willem Dafoe se merece ya un premio. Brilla como gerente del hotel por su humanismo descarnado. Tras acumular nominaciones en La sombra del vampiro (E. Elias Merhige, 2000) y en Platoon (Oliver Stone, 1986), ya es hora de que le veamos sonreír con una estatuilla en sus manos. Además, podréis disfrutarla ya que Cameo la lanzará en nuestro país muy pronto

2. THE SQUARE

Categoría: Mejor Película de Habla no Inglesa

Director: Ruben Östlund

¿Por qué es nuestra ganadora?: Porque Östlund se ríe de todo y de todos en su último trabajo, que le mereció una Palma de Oro en Cannes. Sátira sobre el arte moderno, la postmodernidad, el complejo de masculinidad, la inmigración y racismo. Una escena de The Square es más incómoda para el establishment que el discurso de Jimmy Kimmel.

En Cameo le premiamos por: El sueco es un agitador, pero es que además de eso es un cinéfilo, y le queremos por eso. Sus influencias oscilan entre el surrealismo de Buñuel, la sátira negra de Roy Andersson y el costumbrismo social de Fassbinder. Fuerza Mayor (2014) atacaba la institución familiar, el complejo de masculinidad y el conformismo social. Play (2011) se atrevía con el racismo, la niñez, y las actitudes paternalistas y elitistas de las élites. The Square ataca todo y acierta en todo. Hay acidez a través de escenas donde la duración y el tiempo se alargan para incomodar al espectador. Hay silencios, un manejo de la reiteración visual para dislocar el sentido de la parodia y otros tantos detalles que es mejor no comentar para que Östlund no nos caricaturice como postmodernos y posers.

Ya podéis disfrutar de The Square en Cameo. Os lo recomendados encarecidamente. Eso sí, no nos hacemos responsables si después os  sentís culpables por abrir una copa de vino y hablar sobre figuras emergentes del cine kazajo.

 3. CHRISTOPHER PLUMMER

Categoría: Mejor Actor de Reparto

Película: Todo el dinero del mundo (Ridley Scott, 2017)

¿Por qué es nuestro ganador?: Por demostrar a todos los cómplices, a los conspiranoides, a los que hablan de “feminazis”, que es posible sustituir a alguien cuyo talento ha quedado eclipsado como Kevin Spacey sin hacer ruido, con la elegancia propia del canadiense. Y porque ya ganó un Oscar con Beginners (Mike Mills, 2010), donde “salía” del armario y conseguía emocionarnos. Christopher Plummer es el tipo de señor mayor que nos gusta, no aquellos que ven en el cambio una amenaza a su hegemonía.

En Cameo le premiamos por: Llegar a última hora y entregarnos a un enorme villano, y sin poner excusas. También porque agradecemos a Ridley Scott la valentía de prescindir de Spacey y no anclarse como otros dinosaurios del celuloide que no mencionaremos. El director que nos ha entregado algunas de las obras clave del cine norteamericano siempre cumple, y en este caso engancha con un relato sobre el secuestro de John Paul Getty III.

Además, la tendréis disponible en Cameo para pasar una tarde disfrutando de Christopher Plummer y confiando en que repita galardón, esos 88 años no son nada. 

4. SIN AMOR

Categoría: Mejor Película de Habla no Inglesa

Director: Andrey Zvyagintsev

¿Por qué es nuestra ganadora?: Muchos hablan de que es necesario premiar a films más incómodos, o al menos comprometidos con su época, en la categoría de Mejor Película. Esa discusión no se aplica a la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa, donde todos los films premiados reflejan diversidad de miradas, y compromiso con toda clase de problemas. Sin amor es otro film notable del mejor director ruso actual, Andrey Zvyagintsev. Un reflejo de una Rusia gélida, paralizada en sus afectos, que libra una auténtica Guerra Fría por recuperar un atisbo de amor detrás las nuevas élites capitalistas y la corrupción del alma rusa que encumbraron genios como Gogol o Dostoyevski.

En Cameo le premiamos por: Porque Zvyagintsev no es Tarkovski, y damos gracias por ello. Muchos críticos llevan años desesperados buscando al nuevo Tarkovski. Sokurov, Konchalovsky, Lopushanski y Zviagintsev. A todos se les ha colgado la comparación. Sin embargo Zvyagintsev no necesita ni quiere ser Tarkovski. Ni lo necesita. Sin amor es un film antitarkovskiano. Porque donde Tarkovski mostraba una nostalgia permanente por una Rusia perdida, Zvyagintsev demuestra que esa nostalgia aleja el foco de la corrupción de las élites rusas. Sin amor es una prolongación del universo del ruso, de su mirada crítica. Un universo impregnado de un simbolismo de lo cotidiano. Donde una madre despegada corre en una cinta estática con un chándal de Rusia, la mirada a ninguna parte, sin rumbo. Si en Sacrificio (Andrei Tarkovski, 1986) el realizador ruso usaba el motivo de un árbol cuyo reflejo se perdía en el agua para mostrar el amor entre un padre y un hijo, —  con un excelso plano final de dicho árbol — , Zvyagintsev muestra un árbol desnudo junto a un lago helado donde solía haber un niño. Zvyagintsev no admite comparaciones.

Podréis disfrutar de Sin amor gracias a Cameo. Mientras tanto os invitamos a descubrir a Zvyagintsev en Elena, crudo retrato de una madre situada entre dos realidades sociales y económicas, y Leviatán, Globo de Oro y otra muestra de que Zviagintsev es el azote de la corrupta alma rusa.

Si queréis ahondar aún mas en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa, os podemos ofrecer los últimos ganadores: desde Ida, pasando por El hijo de Saúl, El secreto de sus ojos, El viajante, Nader y Simin. Una separación, Amour, La gran belleza hasta En un mundo mejor

5. TIMOTHÉE CHALAMET

Categoría: Mejor Actor.

Película: Call me by your name (Luca Guadagnino, 2017).

¿Por qué es nuestro ganador?: Debería ser el ganador de muchos, ya que su actuación en Lady Bird (Greta Gerwig, 2017) confirma que este ha sido su año. Tambien puede influir que su química junto a Armie Hammer ha traspasado la pantalla y se ha convertido en inagotable fuente de suspiros, replanteamientos sexuales de multitudes y recopilatorio de imágenes y shippeos numerosos en Tumblr o Instagram.

En Cameo le premiamos por: Porque Call me by your name es una de las películas del año, con o sin Oscar. Capaz de unir a cínicos que no ven nada negativo en ella, como de levantar ampollas en los conspiradores del New World Order que ven ella una especie de manifiesto contra el orden “natural” de las cosas mientras se refugian en su oscura habitación y ahogan sus penas en oscuros temas de foros milenarios. Timothée, Armie, Guadagninos y James Ivory han creado una película optimista y realista a la vez, algo duro en estos tiempos. Si Paul Thomas Anderson parece advertirnos de esa enfermedad llamada amor en The Phantom Thread (2017), Guadagnino e Ivory a través de los memorables consejos de un padre dan la réplica. Para algunos un film esnob, elitista y burgués, para otros, una forma de filmar la experiencia del amor. 

6. LADY BIRD

Categoría: Mejor Película, Mejor Guion Original, entre otros.

Película: Lady Bird (2017).

¿Por qué es nuestro ganadora?: Su triunfo ya viene de antes, Greta Gerwig consiguió encandilar a la crítica especializada y al público y sus nominaciones fueron una confirmación de que su talento como directora es equiparable al carisma que había desplegado en la actuación. Saoirse Ronan consiguió un merecido Globo de Oro y su talento parece no acabarse. Es de esas pocas actrices capaces de actuar a través de la mirada. Bette Davis o Gena Rowlands como referentes, pero ella o Elisabeth Moss hacen del silencio y la mirada contenida un ejercicio único de introspección.

En Cameo la premiamos por: Quizá Lady Bird no sea un film redondo, pero desprende cariño, pasión y amor por el cine. Por melifluo que suene, a Guillermo del Toro esa veneración por un género y una forma de narrar historias le ha valido un Oscar. Greta Gerwig nos abre las puertas de un universo autoral donde la juventud se funde con el reto de la madurez, donde la experiencia es sinónimo de aprendizaje, y no de represión. Y es que quizá Laurie Metcalf merecía ese Oscar a Mejor Actriz Secundaria. Encarna a la madre que todos querríamos, y que algunos tenemos. La que no reacciona con deje burgués riéndose de nuestros problemas, sino que los hace suyos en un ejercicio de dolorosa empatía.

Para quienes no puedan esperar para verla de nuevo, puede tener un atisbo de Lady Bird en la maravillosa Frances Ha (Noah Baumbach, 2012).

7. AGNÈS VARDA

Categoría: Mejor Largometraje Documental.

Película: Caras y Lugares (Agnès Varda & JR, 2017).

¿Por qué es nuestra ganadora?: Porque es Agnès Varda, y punto. 89 años, desprendiendo vitalidad y una de las artistas a las que el cine le debe mucho. La felicidad (1965), Cleo de 5 a 7 (1962) y otras tantas hablan de una mujer que ama la vida tanto como las imágenes.

En Cameo le premiamos por: Al artista JR le debemos ser capaz de mostrar el genio de Varda en Caras y lugares, pieza cinematográfica a caballo entre el documental y el testamento vital de una directora cuya mirada nunca se ha apagado. Normal que Greta Gerwig la admire, resulta difícil no ver en ella el amor y las ganas de experimentar con la imagen y la narración que Varda no deja de mostrar. La directora francesa marcó la Nouvelle Vague, y sus lágrimas frente a la casa de Godard son el reflejo de una mujer para la que la curiosidad es la única forma de vida.

 

Estas han sido nuestras 7 no-ganadoras favoritas que desde Cameo hemos querido premiar. Sí, a nosotros también nos apena que estos films y actores se hayan ido de vacío, por eso siempre podéis ir a llorar a una hoguera o radiador si no disponéis de villas en La Toscana mientras suena Mistery of love de fondo y Sufjan Stevens os acuna en vuestro desconsuelo. Ah, ¿qué Mistery of love tampoco ha ganado el Oscar a Mejor Canción? Llorad malditos, en Cameo pronto encontraréis a algunas de nuestras ganadoras personales.