Con el estreno de Midsommar se confirma la llegada del verano. En la película una pareja acude a un festival de verano que se celebra cada 90 años en Suecia y claro, como no se pone el sol nunca y no hay albóndigas de Ikea a mano los participantes acaban enloqueciendo. Tú fresquito en la sala de cine pensando todos los festivales a los que tampoco irás este año y rezando a un dios pagano para que puedas tener tu hueco en la playa sin que una colilla moribunda se adhiera a tu pie. Naturalmente necesitas tu dosis de cine de terror para huir del horror real de los festivales de música masificados o esas playas donde los frisbees amenazan con degollarte. Pero llegas a ver Midsommar y lees folk horror, y claro, quieres pasar miedo y ya llegan los expertos con etiquetas que parecen sacadas de una cata de baristas millennial. Tú solo querías después del cine seguir viendo horrores ficticios en casa, y ahora empiezan las etiquetas cuando buscas qué películas de terror ver.

Como en Cameo queremos hacerte la vida fácil y este verano el folk horror de Midsommar no te va a parecer suficiente para huir del miedo al calor, aquí va una lista de filmes de terror que te dejarán helado. Te explicamos qué se esconden detrás de esas etiquetas tipo folk horror, coming of age, modern gothic y demás subgéneros del terror, y además con estas 9 recomendaciones te aseguramos que solo tendrás miedo a quedarte sin helados.

 

Beast

¿Qué te indica la etiqueta?: El film de Michael Pierce ha sido etiquetado como drama psicológico, pero también como folk horror con tintes de thriller. El folk horror es el subgénero en el que el relato se ambienta en áreas rurales y hace mención a ritos paganos europeos. Cualquier mención a monolitos, a rituales, a hadas o politeísmo funciona, y no necesariamente se habla de Satán o Dios porque todo es tan turbio como precristiano. La naturaleza cobra importancia, la ciudad desaparece, hay supersticiones y el misterio se camufla en comunidades cerradas, algo endogámicas y con turbios rituales o pasado violento.

¿Qué me voy a encontrar?: Moll vive en la isla de Jersey, una ínsula bastante pequeña en la que los ingleses beben todavía más que de costumbre. Tiene un pasado traumático, está rodeada por una comunidad más cerrada que una sesión de la logia masónica y en la zona se producen una serie de brutales asesinatos. Básicamente el director se inspiró en la historia real de un violador en serie que atemorizó la isla en los 60 y la tiñe con un tinte de cuento de hadas, pasados ocultos y un enigmático individuo con cara ajada llamado Pascal que rápidamente llamará la atención de Moll. El film — BAFTA a mejor debut — se desenvuelve como un whodunnit, es decir, un relato basado en la idea de quién lo hizo, como si Agatha Christie se pusiera a escuchar a Enya.

¿Por qué me dejará helado?: Beast se asemeja a un Cornetto clásico, con su aparente idílica nata y crujientes motitas de chocolate. Pero que no engañe, debajo de esa trama simple y misterio folk llega el cono de galleta, que esconde el chocolate, la esencia. Y como buen Cornetto se te acaba derritiendo entre los dedos porque el suspense y el misterio crecen y todo te acaba pringando y enganchando.

 

Baskin

¿Qué te indica la etiqueta?: El prospecto crítico te dirá que es un supernatural horror film. Un film de horror sobrenatural que en esencia es una etiqueta que hay que agradecer a Lovecraft, ese escritor que creó universos terroríficos en los que se combina elementos del horror y del sobrenatural tales como criaturas venidas de espacios recónditos. Mathias Clasen da en el clavo al afirmar que este subgénero requiere que en la trama se produzca la ruptura o suspensión de una ley física o de la naturaleza. Es decir, aquí todo te da miedo porque está más allá del conocimiento que los humanos tenemos de la vida, que ya de por si es poco.

¿Qué me voy a encontrar?: Una película turca con cinco policías que no trata sobre la corrupción de Erdogan, eso ya da miedo. Dicha unidad recibe una llamada en medio de la Turquía profunda para que acudan a una zona famosa por esperpentos demoníacos. Al llegar se topan con el horror sobrenatural, misas negras con menos hostias y más sangre del Anticristo. Thriller, comedia, un universo tétrico y riffs y sintetizadores para que surja tu nostalgia ochentera mientras se realizan invocaciones.

¿Por qué me dejará helado?: Baskin lo hace todo bien y sabe que en el terror no hace falta innovar. Es como un Frigopie, al probarlo explotan los recuerdos de tiempos mejores en tu boca. Desde Hellraiser a Darío Argento, y ya si eres adepto a la secta del género a Lucio Fulci. Puede que Vincent Price ya no esté entre nosotros, pero su espíritu vive en la Turquía rural.

 La casa de Jack

¿Qué te indica la etiqueta?: La última provocación de Lars von Trier merodea, como es costumbre, por registros aparentemente tan antagónicos como el thriller, el relato de un asesino en serie, pasajes gore irónicamente románticos y en ocasiones una parodia de un subgénero ya hiperbólico en si como el slasher. Jack no sigue el canon del género asesinando únicamente a jóvenes en proceso de descubrimiento de su necedad, ni tampoco le han humillado en su juventud, pero igualmente asesina brutalmente sin discriminar edades, hay policías incompetentes, la final girl o última chica que se resiste a ser asesinada es una marioneta en forma de cadáver y otras lindezas que convierten al film de Lars von Trier en puro metacine de horror.

¿Qué me voy a encontrar?: Jack asesina y quiere construir un lugar alejado del mundo donde perfeccionar su arte y huir de cierta falta de reconciliación con su pasado familiar. Lars von Trier ve el mundo a través de su alter ego homicida y reflexiona sobre toda su obra, su ironía, su depresión y sobre el espectáculo provocador de ese artefacto llamado cine de autor. Podrá asquearte ver a Jack o conmoverte ver a Bruno Ganz en uno de sus último papeles, incluso aprenderás arte en la visión del Inframundo según Trier, pero desde luego indiferente no te dejará este espectáculo de vanidad.

¿Por qué me dejará helado?: La casa de Jack es un ego que sabe muy bien lo que hace y lo hace aún mejor. Matt Dillon encarna al homicida más salvaje y por raro que sea admitirlo, extrañamente magnético de los últimos años. Lars von Trier crea una obra que es como un sándwich de nata: no engañará a nadie que ya sepa quién es el helado danés y es un placer tan culpable como refrescante.

 

Llega de noche

¿Qué te indica la etiqueta?: Una familia sobrevive a una plaga y se refugia en una cabaña en el bosque. Antes Trey Edward Shults muestra el cuadro El triunfo de la muerte de Pieter Brueghel el Viejo, que ilustra de forma pelín macabra cómo la Peste asoló Europa. De esta manera sienta las bases de su película: una familia, penumbra y oscuridad como en el cuadro de Brueghel y una Muerte Negra que acecha tras los destellos de linternas en un cruce entre disaster movie y home invasion. Traducido: películas basadas en desastres tales como pandemias y home invasion conocido también como películas en las que un grupo de raros violentos asaltan un hogar y la acción suele transcurrir alrededor del espacio doméstico.

¿Qué me voy a encontrar?: Tras la pandemia, Paul, su esposa Sarah y su hijo Travis intentarán sobrevivir en medio de un bosque asolado por presencias un poco turbadoras que no vienen precisamente a hacer el amor entre arbustos. Oscuridad, penumbra, y toda clase de minimalismos de puesta en escena para que además de ajustar el brillo de tu televisor pensando que eso es la batalla de Juego de Tronos te inunde el pavor de verte en ese bosque y no tener un cargador de móvil a mano.

 

¿Por qué me dejará helado?: Llega de noche agobia un pelín por eso de que la oscuridad infecte el encuadre y la familia amenazada por esos vengadores pandémicos sufra. Entonces piensa que el film es como un helado de chocolate, chocolate negro oscuro por fuera y más chocolate por dentro hasta que esa oscuridad dulce que al principio te agobiaba acaba siendo un vicio.

 Suspiria

¿Qué te indica la etiqueta?: Brujas en Berlín, una academia de danza ultraexigente que ríete tú de Fama y ningún espacio para batucadas, reggaetón u otros estilos de baile que alejarían a las tres Madres que dan misticismo al universo de esta película que funciona como remake del clásico de Argento. En todas las críticas y comentarios sobre el film leerás eso de giallo, y sí, estarás casi harto de escucharlo pensando que se refiere al gallo que sueltas cuando contemples la orgía satánica final que cierra la película de Argento. Pero todo lo contrario, giallo hace mención al color amarillo con el que editaban las novelas de misterio italianas (llamadas Il Giallo Mondadori) que el cine del mismo país empezó a adaptar en una amalgama de estéticas góticas, a camino entre el revival, el neón y los cuadros de Hopper, es decir, como si aquí se adaptara a Corín Tellado con imágenes llenas de purpurina. Pero el giallo va más allá, y además de aunar misterio, thriller, slasher, horror psicológico y hasta sexploitation (es decir, mostrar carnaza en erotismo de bajo presupuesto) también presenta una estructura propia y motivos típicos como el turista que llega y se encuentra el marrón, ocultismo, folclore y hasta psicoanálisis. Normal que Guadagnino quiera emular a Argento, a Mario Bava, Tinto Brass o Lucio Fulci, entre otros padres del giallo.

¿Qué me voy a encontrar?: Un giallo más oscuro, lleno de hormigón en el Berlín que aún estaba atravesado por el muro y con un componente sociopolítico subterráneo que deja un mensaje sobre el ocultismo, las sectas y el poder todavía más inquietante que en la original de Argento. Susie es una americana que llega a la escuela de Madame Blanc ilusionada por entrenar con la élite. Pronto se produce un asesinato de una antigua alumna y Susie comienza a descubrir que en esa escuela pasan cosas más turbias que sesiones de edredoning. Rituales, confabulaciones, brujería y toda una ristra de elementos sobrenaturales con los que hacerte un abalorio audiovisual que no olvidarás.

¿Por qué me dejará helado?: Imagina un Calipo. Para nada lo asocias con una historia de ocultismo. Pero, ¿recuerdas ese momento en el que creías que ya lo habías acabado y sorbido el líquido que se había derretido para acto seguido ver cómo aún quedaba más helado líquido que te arruinaba tu guayabera? Suspiria es un poco así, justo crees que ya ha asomado todo lo raro y misterioso, te salpica todavía más sangre y gore que creías imposible. 

 

Thelma

 ¿Qué te indica la etiqueta?: En el caso de Thelma las etiquets abarcan un espectro que oscila entre el existencialismo noruego (aunque los nórdicos siempre tienen el mismo humor sombrío), el thriller psicológico y una etiqueta que enloquece a los críticos: coming of age. Coming of age es algo así como relatos sobre el fin de la adolescencia o el trauma de ser un insoportable ser lleno de hormonas. Combinado con el terror hay fórmulas para todos los gustos, desde Carrie y el bullying como desencadenante del terror más empático hasta Crudo y el canibalismo adolescente como solución a quienes insisten en comerse el mundo. Thelma presenta un enfoque más intimista y psicológico, con una juventud en clave de realismo mágico en la que Thelma intenta huir de cierta identidad sexual ante la censura de unos padres que usan la religión como instrumento de tortura.

¿Qué me voy a encontrar?: Un coming of age que habla de la castración religiosa y la frustración sexual en una adolescente cuyos supuestos poderes generan desastres que se quedan en nada comparado con la ruina psicológica que es la mente de Thelma después de pasarse demasiados años preguntando cosas a un Dios bastante sadomasoquista. Joachim Trier continúa golpeando tu conciencia en colaboración con Eskil Vogt demostrando que los nórdicos también pueden tener la cabeza sin amueblar.

¿Por qué me dejará helado?: Es como tomar una tarrina de helado. Empatizarás con Thelma y necesitarás ahogar su represión y de paso tu frustración con paladas de helado hasta que los dientes te duelan y se te duerma la lengua.

  

El legado tenebroso

¿Qué te indica la etiqueta?: En este caso Expresionismo, que como tal no es un subgénero del terror, sino más bien una corriente artística que englobó a buena parte de cine alemán de los años 20 y Paul Leni, aunque trabajara en Estados Unidos, se empapó de todas las constantes, rasgos y características de un expresionismo que hizo suyo el empleo de decorados abstractos, el juego con la iluminación para crear profundidad de campo y retomó motivos y leyendas del romanticismo alemán para narrar asuntos complejos como la paranoia social, el ascenso del nazismo o la locura colectiva. Paul Leni es más conocido por El hombre que ríe, adaptación de la novela de Victor Hugo que inspiró el diseño del Joker, pero con El legado tenebroso ofrece lo que algunos críticos definen como el primer film gótico de la historia a través de señas del expresionismo alemán.

¿Qué me voy a encontrar?: Una casa tenebrosa, un ama de llaves extraña, el testamento de un viejo huraño y un grupo de herederos que han esperado 20 años a que el testamento de Cyrus West les beneficie. El abogado desaparece justo cuando Annabelle West está a punto de conocer la decisión según la cual es la única heredera. Una historia familiar que esconde momentos cómicos, la intriga habitual y los familiares comunes: el idealista, el pérfido, el valiente pero tonto y un sinfín de situaciones que enredan la trama para que Cyrus West confirme desde la tumba que ninguno miembro de su prole ha madurado veinte años después de su muerte.

¿Por qué me dejará helado?: Misterio, terror, intriga y comedia. Una película que Ari Aster o Jordan Peele tendrán estudiada al milímetro y que a ti te sentará como el clásico helado vampiro: no ha perdido sabor pese a los años y aunque sea algo que has probado mil veces sigue sin aburrirte.